miércoles, 19 de octubre de 2011

Del amor ingrato

Quien se entrega en el amor pierde, precisamente..., el amor.  Véase no el ideal, sino la vida.

lunes, 3 de octubre de 2011

Civilización barbárica

El hombre es cultura y, a la inversa, un ideal.

Credo cibernético

No creo en el libro sino en la INTERNET y en una más eficiente masificación del arte sin costo.  Es cuestión de horas para la muerte del papel y el papiro.  Dada la técnica, hay una evolución mental en puertas.  Antes era la tabla, la piedra, el papiro, la imprenta y el libro.  Hoy es la luz.

De la facilidad de engaño

Una mujer “fácil” intentando la dificultad puede resultar para el desprevenido un espectáculo muy convincente.  ¿Quién no ha caido en una red o jaula?  Se han visto casos, matrimonios y demás.  Y cuando el agua retorna a su cauce natural, ha de ser, también, uno de los espectáculos más breves de reino artificial:  la carne fingida empieza a obrar  milagros...  Lo más justo para una criatura de tal condición es que su presunta víctima resulte ser un vivo que padezca de una sincera tontería provisional.

jueves, 22 de septiembre de 2011

De la vida y otros olvidos

Como que la gente muere en verdad cuando el último allegado deja de pensarlo...

Abono orgánico

Fui a la universidad para aprender a despreciarla, no cabe duda.  Me hice más culto, más frío, más plástico, en fin, menos humano.  Después de tan “altos” estudios recomendable es volver de vez en cuando a la charca originaria, es decir, a la selva primigenia de donde provenimos, para enlodar un poco nuestra recrecida vanidad y restablecernos en algo con la savia vital.

Cánido amor

El único amor puro que hay dicen que es el del perro:   mueve la cola loco por tí, lame tu mano, seas un magnate o un pordiosero.  Del otro lado, lado humano, de donde se propina la pintoresca patada, por fuerza el amor ha de ser impuro, malvado y tiránico.  Ergo, todo gran amor posee su contrapeso justificador.

De capital importancia

Si ves a un hombre ahogarse, no lo salves, enséñalo a nadar.

viernes, 19 de agosto de 2011

De la aspiración eterna

Como que la vida es un no poder hacer aquello que quieres, y se te escurre realizando preparativos, preparativos eternos.  El sarcasmo está en que tu obra ─si tu preocupación es aportar─ la dejas lo más seguro en esto último, en las premisas.  Toda conclusión es materia divina.

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